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Protocolo de atención de consultas y reclamos de titulares

Cualquier persona puede pedirle a su empresa que le diga qué datos tiene sobre ella, que los corrija, que los actualice, que los suprima o que revoque la autorización. Esas solicitudes corren contra términos legales cortos y responderlas tarde o con un correo improvisado es una de las causas más frecuentes de queja ante la Superintendencia. Dejamos montado el procedimiento para que su equipo responda sin llamar al abogado cada vez.

Qué puede pedir un titular

  • Conocer qué datos tiene la empresa sobre él, de dónde salieron y para qué se usan.
  • Actualizar o corregir la información que está incompleta, desactualizada o equivocada.
  • Solicitar la supresión de sus datos cuando no exista un deber legal o contractual de conservarlos.
  • Revocar la autorización otorgada, en todo o respecto de finalidades determinadas.
  • Pedir prueba de la autorización que la empresa dice tener.
  • Presentar queja ante la Superintendencia de Industria y Comercio si no recibe respuesta o no queda conforme.

Consulta y reclamo son rutas distintas

La consulta busca información: qué hay sobre mí. El reclamo busca una corrección: esto está mal, arréglelo. Cada una tiene su propio término, contado en días hábiles, y su propia prórroga limitada, que solo opera si se le informa al titular antes de que venza. En la práctica el problema no suele ser jurídico sino de trazabilidad: la solicitud llegó a un buzón que nadie revisa, o se respondió por teléfono y no quedó registro de nada.

Por eso el diseño empieza por el canal: uno solo, publicado en la política y en el aviso, con acuse de recibo, fecha cierta y responsable asignado. Todo lo demás se construye sobre eso.

Los casos difíciles se resuelven antes, no durante

Un protocolo útil no repite la ley: contesta por escrito las preguntas que hacen dudar al equipo cuando el término ya está corriendo.

  • Supresión que no procede. Cuando existe un deber legal de conservación, una relación contractual vigente o una obligación pendiente, y cómo se le explica eso al titular sin negarle el derecho.
  • Revocatoria parcial. Dejar de recibir publicidad no equivale a borrar el historial de compras ni a terminar el contrato.
  • Quién pide. Verificación de identidad, solicitudes hechas por apoderados, por familiares o por terceros sin legitimación.
  • Por dónde llega. Solicitudes que entran por redes sociales, por el vendedor o por una reseña pública, y que igual activan el término.
  • Datos en poder de un proveedor. Cómo se ejecuta la corrección o la eliminación cuando la información está en un sistema de un tercero.
  • Ex empleados y candidatos. Solicitudes sobre hojas de vida, procesos de selección y expedientes laborales.
  • Reportes en centrales de riesgo. Se rigen por su propio régimen y se atienden por una ruta separada que dejamos identificada.

Cómo lo montamos

  1. Revisamos por dónde están llegando hoy las solicitudes y qué se ha respondido hasta ahora.
  2. Definimos el canal único, el acuse de recibo y la forma de dejar fecha cierta de cada solicitud.
  3. Escribimos el árbol de decisión: qué tipo de solicitud es, qué área debe actuar y qué respuesta corresponde.
  4. Redactamos los formatos de respuesta para los escenarios frecuentes, incluidos los de negativa motivada.
  5. Fijamos las reglas de escalamiento: qué casos van al abogado y cuáles no.
  6. Capacitamos al equipo que va a aplicarlo y hacemos una prueba con casos reales de la empresa.

Qué recibe el cliente

  • El procedimiento escrito de atención de consultas y reclamos, con responsables y tiempos internos anteriores al vencimiento legal.
  • Los formatos de respuesta redactados, incluidos los casos en que la solicitud se niega y hay que explicar por qué.
  • Un registro de trazabilidad para dejar constancia de cada solicitud, su fecha y su resultado.
  • Las reglas de escalamiento y los criterios para decidir cuándo procede la supresión y cuándo no.
  • La capacitación del equipo de servicio al cliente o de talento humano que lo va a ejecutar.

Situaciones típicas que atendemos

  • Una empresa que ya recibió una queja ante la Superintendencia por no responder a tiempo.
  • Un negocio con muchos clientes y ninguna ruta interna para las solicitudes que llegan por chat o redes.
  • Un área de talento humano que recibe peticiones de ex empleados sobre su información.
  • Una compañía que recibe solicitudes de supresión de clientes con obligaciones pendientes y no sabe qué contestar.

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