Defensa ante la SIC en investigaciones por protección de datos
Cuando la Superintendencia de Industria y Comercio requiere información, traslada la queja de un titular o formula cargos, hay términos corriendo y cada documento que se radica condiciona la discusión posterior. Asumimos la defensa técnica de la empresa: reconstrucción de los hechos, respuesta a requerimientos, descargos, pruebas y recursos. No prometemos resultados; ofrecemos un caso ordenado y una posición sostenida de principio a fin.
Por dónde suele empezar
Casi ningún expediente empieza con la noticia de una investigación formal. Empieza con algo más discreto, y lo que se haga en esos primeros días define el resto.
- La queja de un titular que no recibió respuesta a su consulta o a su reclamo.
- Un requerimiento de información dirigido a la empresa, a veces sin explicar de dónde viene.
- Una actuación de oficio derivada de una noticia, de un incidente reportado o de una revisión sectorial.
- La denuncia de un competidor, de un extrabajador o de un consumidor inconforme.
- Una visita administrativa en las instalaciones, con recolección de documentos y sistemas.
Lo primero: reconstruir el expediente interno
La defensa se construye sobre lo que la empresa pueda demostrar, no sobre lo que recuerde. Por eso el trabajo empieza hacia adentro, y suele revelar que el problema no era el que se creía.
- La autorización del titular involucrado: cómo se obtuvo, dónde consta y qué finalidades cubría.
- La política de tratamiento y el aviso que estaban vigentes en la fecha de los hechos, no los de hoy.
- La trazabilidad de la solicitud que originó la queja: cuándo llegó, quién la atendió y qué se respondió.
- Los contratos con los encargados que intervinieron y el reparto de responsabilidades que fijan.
- Las medidas de seguridad efectivamente aplicadas y la evidencia de que existían antes del hecho.
Qué hacemos en cada etapa
- Primera reacción. Verificamos la fecha de notificación y el término aplicable, delimitamos el alcance real de lo pedido y evitamos que salga información antes de saber qué dice.
- Respuesta a requerimientos. Contestamos lo que se pregunta, con la información completa y en el formato en que la autoridad la va a leer.
- Visitas administrativas. Acompañamos la diligencia, controlamos qué se recoge y cómo queda registrado, y dejamos por escrito las observaciones que correspondan.
- Descargos. Contestamos el pliego de cargos, discutimos la imputación hecho por hecho y pedimos las pruebas que sostienen la posición de la empresa.
- Pruebas y alegatos. Practicamos lo decretado, controvertimos la prueba de la autoridad y presentamos los alegatos de conclusión.
- Recursos. Interponemos los recursos que procedan contra la decisión y evaluamos la vía ante la jurisdicción contencioso administrativa.
Responsable y encargado: quién responde por qué
Buena parte de estos expedientes involucra a más de una empresa: la que decidió sobre los datos y la que los trataba por cuenta de aquella. Señalarse mutuamente sin soporte contractual empeora la posición de ambas. Revisamos qué dicen los contratos, qué instrucciones existían y qué se puede acreditar, y construimos una posición que sea coherente con lo que la empresa firmó y con lo que hizo.
Cuando lo que corresponde es corregir
No todo expediente se defiende igual. Cuando la revisión interna muestra que hubo una falla real, la conversación cambia: se trata de corregir rápido, dejar constancia de la corrección y presentarla ante la autoridad como lo que es. Lo decimos con claridad y con las consecuencias sobre la mesa, en lugar de sostener una posición que el expediente no aguanta.
Qué recibe el cliente
- Un mapa del expediente: qué se investiga, en qué etapa está, qué términos corren y qué escenarios existen.
- Las respuestas, descargos, solicitudes de prueba y alegatos radicados en su nombre.
- Acompañamiento presencial en visitas administrativas y en las diligencias que se practiquen.
- El expediente interno ordenado, con la evidencia de cumplimiento localizada y utilizable.
- Los recursos contra la decisión y el concepto sobre la conveniencia de acudir a la jurisdicción contencioso administrativa.
Situaciones típicas que atendemos
- Una empresa notificada de la queja de un cliente que pidió la supresión de sus datos y no obtuvo respuesta.
- Un requerimiento de información sobre el envío de comunicaciones comerciales o el uso de una base adquirida.
- Una actuación abierta después de que la empresa reportó un incidente de seguridad.
- Una investigación en la que responsable y encargado discuten a quién le correspondía qué.
Resolvamos tu asunto legal
Cada caso empieza con una conversación honesta. Agenda 30 minutos sin compromiso.
Agendar consulta urgente →