AP · LAWYERS
0%

Demanda por Incumplimiento de Contrato en Colombia

Un contrato incumplido casi nunca llega con una sola versión. La contraparte sostiene que incumplió usted, que hubo modificaciones verbales o que la mora se debió a algo ajeno. Antes de demandar hay que saber qué se puede probar y cuánto vale realmente el pleito. Preparamos la demanda o la defensa por incumplimiento contractual, y le decimos primero, por escrito, si el caso se sostiene con los documentos que hoy existen.

Antes de demandar: qué se puede probar

En un proceso por incumplimiento no gana quien tiene razón, sino quien puede demostrarla. Por eso el trabajo empieza con la prueba y no con el derecho: qué dice el contrato firmado, qué se ejecutó realmente y qué quedó registrado. Revisamos el contrato y sus otrosíes, las órdenes de compra, las remisiones y actas de entrega, las facturas y su aceptación, y la correspondencia entre las partes, incluidos los correos donde alguien reconoció un atraso o pidió un plazo. Esa correspondencia suele decidir el caso.

También revisamos lo que puede jugar en contra: entregas aceptadas sin reserva, pagos hechos después del supuesto incumplimiento, silencios prolongados y plazos de prescripción o caducidad que ya corrieron. Preferimos advertir eso al comienzo, en un documento, antes de que el cliente invierta en un proceso de varios años.

Qué se puede pedir en la demanda

El resultado buscado define la estructura de las pretensiones, y no todas convienen en el mismo caso. Trabajamos con el cliente cuál es el objetivo real: recuperar dinero, salir del contrato, o forzar que se cumpla.

  • Cumplimiento del contrato con la indemnización de los perjuicios causados por el retardo.
  • Resolución del contrato por incumplimiento, con restituciones e indemnización.
  • Cobro de la cláusula penal pactada, discutiendo su exigibilidad y su monto.
  • Indemnización de perjuicios: daño emergente y lucro cesante, que hay que cuantificar y probar, no solo afirmar.
  • Ejecución de garantías: pólizas de cumplimiento, avales, cartas de crédito y garantías mobiliarias.
  • Restitución de bienes entregados en virtud del contrato.

La cuantificación del perjuicio es la parte que más casos debilita. Un lucro cesante sin soporte contable no se decreta por más claro que sea el incumplimiento, así que definimos desde el principio con qué se va a probar cada cifra y si conviene una prueba pericial.

Ante quién se demanda

La vía se decide antes de escribir la demanda, porque equivocarla cuesta meses. Revisamos la cláusula de solución de controversias del contrato: si remite a un tribunal de arbitramento, el juez civil no es competente y el trabajo continúa en nuestra práctica de arbitraje. Si no hay cláusula, definimos el juez competente según el domicilio, el lugar de cumplimiento o lo pactado. Y verificamos si el asunto exige agotar la conciliación extrajudicial como requisito de procedibilidad, que aplica a buena parte de los asuntos civiles y comerciales.

La conciliación no es solo un trámite. Bien preparada, con la pretensión cuantificada y la prueba a la vista de la contraparte, resuelve casos que de otro modo habrían tomado años.

Si el demandado es usted

La defensa tiene su propia estrategia y su propio calendario. Desde la notificación corren términos para contestar, proponer excepciones, objetar la cuantía y pedir pruebas, y lo que se diga en ese primer escrito queda en el expediente. Trabajamos:

  • Contestación con excepciones de mérito y objeción a la estimación de perjuicios.
  • Excepción de contrato no cumplido, cuando el incumplimiento del demandante es anterior.
  • Discusión de la cláusula penal, de las limitaciones de responsabilidad pactadas y de los topes contractuales.
  • Prescripción, caducidad y falta de competencia cuando el contrato tiene cláusula arbitral.
  • Llamamiento en garantía a la aseguradora o al tercero responsable.
  • Demanda de reconvención, cuando la empresa también tiene qué reclamar.

Cómo se maneja el caso

  1. Diagnóstico escrito. Pretensiones viables, prueba disponible y faltante, competencia, plazos y escenarios de resultado.
  2. Decisión informada. Costo estimado, duración probable y riesgo de cada camino, incluida la opción de no demandar y negociar.
  3. Preparación probatoria. Recaudo de documentos, declaraciones de terceros, dictámenes y reconstrucción de la ejecución del contrato.
  4. Radicación y cautelares. Demanda o contestación, con medidas cautelares cuando hay riesgo patrimonial.
  5. Audiencias e instancias. Representación en audiencia inicial, práctica de pruebas, alegatos y recursos.
  6. Cierre. Sentencia y, cuando es favorable, ejecución hasta el pago.

Qué recibe el cliente

  • Un concepto escrito de viabilidad, con lo que se puede probar hoy y lo que falta conseguir.
  • Una cuantificación razonada de lo que se puede reclamar y con qué soporte.
  • La demanda o la contestación radicada, con su estrategia probatoria definida.
  • Representación en todas las etapas y reportes en lenguaje claro sobre lo que ocurre y lo que significa.
  • Una recomendación sobre las cláusulas del contrato que conviene cambiar hacia adelante, para no repetir el mismo conflicto.

Resolvamos tu asunto legal

Cada caso empieza con una conversación honesta. Agenda 30 minutos sin compromiso.

Evaluar mi caso