Revisión de rotulado, etiquetado nutricional y sellos frontales
La etiqueta es el documento más público de la compañía y el que más rápido se convierte en un problema, porque se imprime en miles de unidades y corregirlo después significa reetiquetar o retirar producto. Revisamos el rótulo completo antes de que se apruebe el arte final: información obligatoria, alérgenos, tabla nutricional, sellos frontales de advertencia, declaraciones de salud y las expresiones de mercadeo que parecen inocuas pero exigen soporte.
Qué revisamos en el rótulo
- Información obligatoria. Nombre del alimento, lista de ingredientes, contenido neto, identificación del responsable, lote, fecha de vencimiento o duración mínima e instrucciones de conservación y de uso.
- Alérgenos. Declaración de los ingredientes que deben advertirse y manejo de las advertencias por posible contaminación cruzada, que no pueden usarse como escudo genérico para todo el portafolio.
- Tabla nutricional. Coherencia entre la porción declarada, los valores informados y lo que arroja el análisis del producto.
- Sellos frontales de advertencia. Si el producto los requiere y cómo deben aparecer, dentro del marco de la Ley 2120 de 2021 y de la Resolución 810 de 2021 con sus modificaciones.
- Declaraciones nutricionales y de salud. Fuente de, alto en, reducido en, libre de: cada una exige un soporte analítico que hay que tener antes de imprimirla, no después.
- Expresiones de mercadeo. Natural, artesanal, casero, sin conservantes, sin azúcar añadida, apto para. Parecen inofensivas y son las que más reclamos generan.
El cruce que casi nadie hace
Una revisión útil no compara la etiqueta contra la norma solamente. La compara también contra otras dos cosas: el expediente sanitario del producto y lo que la compañía puede probar. Una fórmula que cambió en planta y no se reflejó en el rótulo, una porción declarada que no corresponde a la del análisis, o una afirmación de mercadeo sin estudio de respaldo son hallazgos frecuentes y perfectamente evitables. Ese cruce es la parte del trabajo que evita los problemas costosos.
Conviene recordar por qué importa tanto: bajo la Ley 1480 de 2011, la información que se pone en el empaque obliga a quien la pone. Lo que se escribe para vender puede terminar siendo una condición exigible del producto.
La etiqueta también viaja al canal digital
Lo que se publica en la tienda en línea, en el marketplace o en la aplicación de domicilios cumple la misma función informativa que el empaque, y con frecuencia nadie lo revisa. La ficha del producto, la fotografía que se muestra y el texto de la promoción deben coincidir con el rótulo aprobado. Revisamos esos contenidos junto con la etiqueta física, porque una discrepancia entre los dos es de las cosas que un consumidor detecta y documenta primero.
Rótulos importados y textos traducidos
El rótulo que funciona en otro país casi nunca sirve tal cual en Colombia. Cambian las categorías de ingredientes, las unidades, los nombres de los aditivos, las declaraciones permitidas y el tratamiento de los sellos. Revisamos la traducción y la adaptación del arte, y definimos qué puede resolverse con etiqueta complementaria y qué obliga a rediseñar el empaque antes de traer el contenedor.
Cómo entregamos la revisión
- Recibimos el arte final o la prueba de impresión, junto con la ficha técnica, el análisis nutricional y el expediente sanitario del producto.
- Marcamos cada hallazgo sobre la propia pieza, separando lo que debe corregirse antes de imprimir de lo que conviene ajustar en la siguiente impresión.
- Proponemos el texto de reemplazo. No entregamos objeciones sin redacción alternativa, porque el equipo de mercadeo necesita poder seguir trabajando.
- Dejamos por escrito qué soporte debe conservar la compañía para cada declaración y quién dentro de la organización responde por mantenerlo.
Qué recibe el cliente
- El arte revisado, con los hallazgos marcados y priorizados por urgencia.
- La redacción alternativa para cada punto que deba corregirse.
- Una lista de los soportes técnicos que sostienen cada declaración del rótulo.
- Reglas cortas para que mercadeo y calidad revisen los próximos rótulos sin empezar de cero cada vez.
Situaciones típicas que atendemos
- Una marca va a imprimir empaque nuevo y quiere revisarlo antes de liberar la orden de producción.
- Un importador debe adaptar a Colombia el rótulo de una línea que ya se vende en otros mercados.
- La compañía cambió la fórmula o el proveedor de un ingrediente y no sabe si el rótulo sigue siendo correcto.
- Una cadena o un cliente institucional exige revisar los rótulos antes de aceptar el producto en góndola.
- Un consumidor o un competidor cuestiona una afirmación del empaque y hay que decidir qué se hace con el inventario impreso.
Resolvamos tu asunto legal
Cada caso empieza con una conversación honesta. Agenda 30 minutos sin compromiso.
Enviar mi etiqueta a revisión →